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Poker

¿Cómo funciona una Ronda de Póquer?

¿Cómo sería una ronda de póquer?

De forma general, una ronda se puede jugar de la siguiente forma:

En primer lugar, los jugadores hacen una apuesta inicial. Se suelen colocar las fichas en el centro (pozo). El distribuidor que da dos cartas a cada jugador, y tras la primera apuesta, los jugadores miran sus cartas. Así pues, ya pueden aumentar su apuesta incrementándola. Si la apuesta se ha incrementado, todos los restantes participantes deberían igualarla o abandonar la mano y retirarse de esa ronda. Los jugadores que se retiren deben dejar sus cartas y éstas no tendrán valor, serán anuladas hasta la próxima ronda, donde se baraje toda la baraja de nuevo. Las fichas que ya han apostado los jugadores que “no van” en esa ronda, se quedan en el centro y serán para el ganador de esa ronda.

Los jugadores que no se hayan retirado se llaman jugadores activos, cuando estos han contribuido a igualar la apuesta que se haya incrementado y pagado las fichas adicionales en el bote, se concluye la primera ronda de apuestas, aunque no tiene porque acabarse esa jugada. Cada “mano” es una ronda que forma parte de una partida tota. La partida se divide en “manos” (rondas) donde se van haciendo apuestas para ir viendo cartas nuevas de la mesa. Para ver nuevas cartas se hacen rondas en cada mano, y en esas rondas se va apostando. Una vez termina la mano los jugadores que queden muestran sus cartas para decir “qué llevan en esa mano”.

Las cartas o grupo de cartas más alta gana esa mano o ronda (cada jugador cuenta con 2 cartas suyas y tiene que elegir otras tres de la mesa para hacer una buena combinación entre ellas, el que tenga las mejores 5 cartas, gana esa mano y se lleva las fichas del pozo). También debe decirse que si sólo queda un jugador activo al final de esa mano, no tiene por qué enseñar sus cartas, porque automáticamente ganará el premio, algo que es muy divertido porque deja a muchos con la curiosidad. Eso es algo que forma parte del juego y que le da ese carácter divertido.

Lo importante del póquer es ganar y para ello uno tiene que convencer a los demás de que sus cartas son muy buenas, la esencia del póquer es esta. Uno debe intentar dar miedo y hacer creer que sus cartas son mejores a las de los demás. Uno puede o no hacer esto, pero un poco es en lo que consiste esa esencia propia del póquer. Si todos piensan que tienes una buena mano se echaran atrás. O quizás no. Pero eso se aprende jugando. Esta parte que te estoy describiendo no es algo que se aprenda de otra forma que no sea jugando.

Muchas veces, uno engaña tan bien que quizás no haya ni tan buenas cartas como piensan los demás, pero el hecho de saber jugar hace que se mantenga a flote y pueda llevarse un buen pellizco. Es parte de lo que se conoce como farol.