Saltar al contenido
Poker

Cómo Ganar al Poker

PREPARARSE PARA UNA PARTIDA DE PÓQUER E INTENTAR GANARLA

En todos los juegos o deportes, como también en el póquer, existe la polémica o la curiosidad de qué es lo que hace bueno o malo a un jugador. Uno puede preguntarse si se nace o se aprende con una determinada habilidad. Pero nosotros debemos decir que estamos a favor de que por mucha habilidad que se tenga, si no se trabaja no queda nada. Es por eso que lo que hace a un jugador o a un deportista más o menos bueno quizás sea el trabajo, la constancia e incluso el estudio de su habilidad o trabajo.

Antes de afrontar un torneo de póquer uno tiene que planificar y prepararse, estudiar y evaluar todas las opciones, repasar otras partidas, etc. Aunque cada uno tiene su propia forma de hacerlo, es verdad que un estudio y una preparación preliminar son necesarias.

Para preparase también hay que conocer a tu contrincante, al contrario. Es por eso que debes conocer los tipos de jugadores de póquer que existen y las estrategias que pudieran tener cada uno. Así, a su vez, nos conocemos más a nosotros mismos también.

El póquer no solo es un juego de cartas, si no un juego en el que personas juegan a las cartas y eso hay que considerarlo. Los jugadores contrincantes van cambiando, pero hay que conocerlos desde el primer momento. Nunca debe perderse de vista la mesa, ni siquiera cuando se juega online. Está claro que hay que conocer las reglas, las posibilidades, las probabilidades, las manos, las mejores jugadas, pero también hay que sacar provecho de todo eso, y mientras más sepamos mejor. Si sólo esperamos a que nos llegue la mejor mano para jugar y ganar sólo dependeremos del azar y la suerte, y el póquer es más que eso, no solo es un juego de azar, que en parte lo es, porque uno no elige qué cartas le va tocar o no. También y sobre todo, es un juego de lógica y de mente, de estrategia, de reflexión.

Por ello, serán claves la observación, la valoración y el autoconocimiento para reconocer el estilo de juego de los demás y el juego propio de cada uno, hasta el nuestro. Esto es algo que nos ayudará bastante a desarrollar mejor nuestras estrategias o incluso identificar situaciones de victoria o fracaso. También será algo que nos facilite qué tipo de juego se nos da mejor o peor.